Libros para leer en un ratito o un ratote

Cuando vivía en Cocoyoc eran populares las anécdotas de gente que en el camión desde el D.F. había decidido seguirse hasta Cuautla para no perderse el desenlace de la película que se mostraba en el viaje. En la segunda parada, Oaxtepec, era frecuente encontrarse en el clímax de la historia y si no te molestaban los veinte minutos que te tomaría el regreso, podías llegar hasta la H.H. ciudad para conciliar tranquilo el sueño esa noche.

Inspirados en esta misma idea, sólo que en otras longitudes, latitudes y, sobretodo, alturas, la aerolínea australiana Qantas ha decidido editar para sus pasajeros una colección de obras cuya lectura les tomará exactamente el tiempo del recorrido que hace su vuelo. Las obras son todas de autores australianos y las portadas de esta colección, editada por Hachette, fueron diseñadas por Paul Bedford, laureado director de arte del periódico The Economist y Play Station.  Lo que me parece una excelente idea para fomentar la lectura y consentir a los que ya leemos en todas las colas, las salas de espera y el transporte público.

En mi último viaje a Nueva York me llevé para leer Biographie de la faim de Amélie Nothomb que con sus ciento noventa páginas fue suficiente para las cuatro horas con cincuenta minutos del vuelo. Sin embargo, eso significa que me quedé sin nada para leer por el resto del viaje, así que tuvimos que ir a una librería en Soho donde me compré Kitchen de Banana Yoshimoto que no terminé ni en mis días en NY, ni en el regreso. O sea que tuve que terminarlo ya de regreso en casa, de modo que tuve que interrumpir la lectura de mis amados Miserables. (Yo sé que otros lectores me entienden.)

Recuerdo que En busca del tiempo perdido de Proust fue una lectura lo suficientemente sustanciosa como para satisfacer todo un viaje de dos meses por Europa. Le voy a vender esa idea a una agencia de viajes: lecturas que te entretengan largo tiempo en lugares lejanos sin Internet ni televisión. Porque alguien ya me ganó la idea opuesta con lecciones exprés de ortografía en el metro de la Ciudad de México. ¿Qué tal? Así sí dan ganas de viajar.

http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/3d580de216081e0982200c4f9d0b2438

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About bomarciana

Todos los días pienso en Bomarzo, y cuando se me olvida, lo recuerdo entre sueños.
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