A García Márquez…

A García Márquez le debo un verano de sol en París.

Hace tiempo que fui a pasar unos meses a aquella ciudad. Me llevé mis Cien Años de Soledad, me gustaba la relación entre los cien años y mi excursión para perfeccionar el francés. París me recibió con un cielo gris que no me esperaba, había conocido antes una soleada ciudad en la que no había sido problema la falta de agua caliente en la regadera. Sólo tenía unas sandalias y un librote en mi maleta, así que los primeros días decidí pasarlos leyendo bajo el amable techo de mi estudio en un séptimo piso. Cuando después de unos días la lluvia no paraba, empecé a sentir simpatía por aquellas tierras lejanas y hasta me convencí de que si los Buendía volvían a ver el sol, yo también lo haría, así que intensifiqué mi lectura. Cuando escampó, el realismo mágico de mi viaje se vino abajo, el cielo de París no había cambiado y el tiempo seguía corriendo en ambos destinos de mis excursiones.

En aquellos primeros días el idioma era una barrera entre los parisinos y yo. No sólo cuando quería expresarme verbalmente y tal vez comprar un croissant, también cuando por el metro chocaba con alguien y mi sonrisa en español no era bien recibida. Pero después entraba a un café, abría mi libro y me entendía a la perfección con los Aurelianos. Eran mis cómplices, teníamos un lenguaje propio y un mundo llamado Macondo. Esos cien años me libraron de varias semanas de soledad, para cuando terminé con ellos, ya tenía botas y paraguas (bueno, hasta que lo perdí en parque). Había aprendido a vivir en aquellas latitudes y empecé a leer también en el idioma local, pero Macondo siguió siendo mi hogar en aquel frío verano.

Hace unas semanas colgué en mi nuevo estudio un poster que me regaló un amigo con el Cataclismo de Damocles. Minutos después leí la nota en el periódico de que el autor se encontraba en el hospital. Pensé que era mala señal, tal vez fue buena. Ahora cada vez que lo vea recordaré mi deuda: un sol de Macondo en las calles parisinas.

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About bomarciana

Todos los días pienso en Bomarzo, y cuando se me olvida, lo recuerdo entre sueños.
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2 Responses to A García Márquez…

  1. Mónica dice:

    He de felicitarte por tu blog… me parece muy muy interesante, nos seguimos 🙂

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